jueves, 29 de enero de 2015

MARGARET ATWOOD




Margaret Atwood (Canadá, 1939)




Manet’s Olympia

She reclines, more or less.
Try that posture, it’s hardly languor.
Her right arm sharp angles.
With her left she conceals her ambush.
Shoes but not stockings,
how sinister. The flower
behind her ear is naturally
not real, of a piece
with the sofa’s drapery.
The windows (if any) are shut.
This is indoor sin.
Above the head of the (clothed) maid
is an invisible voice balloon: Slut.
But. Consider the body,
unfragile, defiant, the pale nipples
staring you right in the bull’s-eye.
Consider also the black ribbon
around the neck. What’s under it?
A fine red threadline, where the head
was taken off and glued back on.
The body’s on offer,
but the neck’s as far as it goes.
This is no morsel.
Put clothes on her and you’d have a schoolteacher,
the kind with the brittle whiphand.
There’s someone else in this room.
You, Monsieur Voyeur.
As for that object of yours
she’s seen those before, and better.

I, the head, am the only subject
of this picture.
You, Sir, are furniture.
Get stuffed.

De Morning in the Burned House, 1995.





OLIMPIA, de MANET



Olimpia se recuesta, por así decirlo.

Intenten esa pose,

poco tiene de lánguida.

Dobla el brazo derecho

en  ángulo agudo

y con el izquierdo oculta

su emboscada.

Arteramente,

lleva zapatos sin medias

y para hacer juego

con el drapeado de la otomana,

 la flor tras la oreja es artificial.



Este es pecado de interiores

y han cerrado las ventanas (si las hay).

Sobre la (vestida) criada flota

invisible la palabra Puta.



Y, sin embargo...

Observen el cuerpo

nada frágil, desafiante,

la mirada directa

de los  pálidos pezones

erguidos como dardos.



¿Qué cubrirá  la cinta negra

en torno al cuello? Una línea roja

y leve, donde volvió a pegarse

la cabeza. No es dato irrelevante.



El cuerpo se vende,

pero sólo hasta el cuello.



Si no estuviera desnuda,

diríase una institutriz

dispuesta a blandir

la vara o la regla.



Hay otro en la habitación:

usted, señor Voyeur.

Cositas como la suya

las ha visto mejores.



El único tema de este cuadro

soy yo, la cabeza. Y usted, señor Voyeur,

un mero mueble. ¡Vayase a la mierda!




*Traducción de Amparo Arróspide.



Margaret Atwood, nacida en Canadá en 1939, es autora de una vasta obra narrativa, poética y ensayística. Su obra poética, escasamente traducida al castellano,  recoge los temas que nutren su novelística: la experiencia de la mujer a lo largo de la historia y el nuevo rostro de los personajes femeninos de la mitología, la literatura y la historia, y posee toda la fuerza de su pensamiento paradójico. Algunos poemarios: The Journals of Susanna Moodie; Procedures for Underground; Power Politics; Two-Headed Poems; Interlunar; Morning in the Burned House; Eating Fire; Selected Poems, 1965-1995.




Amparo Arróspide es poeta y filóloga, nacida en Argentina. Ha publicado dos plaquettes y dos poemarios, así como poemas, relatos, traducciones y artículos de crítica literaria y cine en antologías y revistas nacionales e internacionales,como The Guardian Poster Poems, Linden Lane Magazine, Concrete, Cuadernos Hispanoamericanos, Vasos Comunicantes, Piedra del Molino, Nayagua. Coeditora de la revista digital Poetry Life and Times.  Ha traducido a Margaret Atwood, James Stephens, Stevie Smith y al inglés a Francisca Aguirre, Guadalupe Grande y Javier Díaz Gil, entre otros autores. 





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