lunes, 27 de abril de 2015

PIERRE JEAN JOUVE



PIERRE JEAN JOUVE (Arras, 1887-París, 1976)



CATASTROPHE

Que deux yeux étonnants plongent dans l´étendue
Que les demeures des larmes soient fraîches
Que le tonnerre s´avance en riant chantant
C´est l´heure où l´homme est nu où les puissances meurent
Entendez-vous ces bruits d´armes sanglants
Entendez-vous ces travail obscur de la terre
Ces fortes mains de femme avec des ongles blancs
Les voyez-vous que déchirent la peau du ciel?

(de Poésie, 1925-1938) 



GLORIEUX ACCIDENT, mort admirable et douce
Il me semble que tu me couronnes poète;
Sur les monts incendiés de quelque Liban
Se tiendront mes lecteurs étranges et profonds

Dans les feuillages toujours émus de quelque chêne
De forêt répandant les lointains horizons
Seront ces yeux pensifs de la lumière pleine

Effaçant l´injustice longuement subie
Ils féconderont la steppe de ma vie
En bosquets en ruisseaux rayonnants et parlants.

(de Poésie, 1939-47)



CONSOLE MON ESPRIT ô Liberté chérie
Imagine mon coeur puissance pénétrante
O maîtresse du sort amoureuse des nuits
O antre chaleureux de la force des hanches

Donne un baiser! ton impression noire
Sera l´entière vie le sang et l´harmonie
Tout ce que j´ai perdu à la chair endormi
Tout ce que j´ai renoncé dans l´histoire.

(de Vers majeurs, 1942) 




CATÁSTROFE

Que dos extraños ojos se hundan en el espacio
Que sea fresco el hogar de las lágrimas
Y el trueno se acerque en alegre cántico
Es la hora en que el hombre está desnudo
                           y mueren los poderes
¿Escucháis el fragor de las armas sangrantes
Oís la oscura labor de la tierra
Veis esas fuertes manos de mujer
Rasgando con uñas blancas la piel del cielo?



ACCIDENTE GLORIOSO, muerte admirable y dulce
Parece que me coronas poeta;
Sobre los montes en llamas del Líbano
resistirán mis lectores raros y profundos

Entre las hojas estremecidas de algún roble
De bosque que se esparce en lejanos horizontes
Serán estos ojos absortos en la luz plena

Borrando la injusticia sufrida largo tiempo
Fecundarán la estepa de mi vida en florestas
Y en quebradas radiantes y sonoras.



CONSUELA MI ESPÍRITU querida Libertad
Imagina mi corazón fuerza penetrante
Oh dueña del destino amoroso de las noches
Oh cálido antro del poder de las caderas
¡Un beso tan sólo dame! tu negra impresión
Será la vida entera la sangre y la armonía
Todo lo que he perdido en la carne adormecida
Todo a lo que tuve que renunciar en la historia.

 
 




Pierre Jean Jouve (Arras, 1887 - París, 1976) fue un poeta y novelista francés. Renegó pronto de sus primeros versos, de inspiración unanimista, y continuó en solitario la elaboración de una obra austera, que tenía para él una justificación más existencial que literaria. Cercano al os problemas de la condición humana, del pecado, del amor, de la muerte: Bodas (1931, Sudor de sangre (1933). Profundizando en sus contradicciones paulatinamente, este ser dividido entre el erotismo y el misticismo continuó la iniciativa de Baudelaire y se esforzó por hacer brotar la belleza "de lo feo de nuestro terrible horror", pero nunca intentó despojar su versículo o su alejandrino de las escorias que tal vez eran las que le daban su verdadera autenticidad: Materia celeste (1936), Diadema (1949), Moiras (1959). Entre sus novelas destaca Paulina 1880 (1925). Fue también autor, junto con Georges Pitoëff, de una de las traducciones francesas de referencia de Romeo y Julieta, de William Shakespeare.
 

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