jueves, 18 de junio de 2015

CARLOS DRUMMOND DE ANDRADE


Carlos Drummond de Andrade (Minas Gerais, 31 de octubre de 1902 – Río de Janeiro, 17 de agosto de 1987)



CANTO ESPONJOSO

Bela
esta manhã sem carência de mito,
e mel sorvido sem blasfêmia.

Bela
esta manhã ou outra possível,
esta vida ou outra invenção,
sem, na sombra, fantasmas.

Umidade de areia adere ao pé.
Engulo o mar, que me engole.
Valvas, curvos pensamentos, matizes da luz
azul
              completa
sobre formas construídas.



BRINDE NO BANQUETE DAS MUSAS

Poesia, marulho e náusea,
poesia, canção suicída,
poesia, que recomeças
de outro mundo noutra vida.

Deixaste-nos mais famintos,
poesia, comida estranha,
se nenhum pão te equivale:
a mosca deglute a aranha.

Poesia, sobre os princípios
e os vagos dons do universo:
em teu regaço incestuoso,
o belo câncer do verso.

Azul, em chama, o telúrio
reintegra a essência do poeta,
e o que é perdido se salva
Poesia, morte secreta.



CONCLUSÃO

Os impactos de amor não são poesia
(tentaram ser: aspiração noturna).
A memoria infantil e o outono pobre
vazam no verso de nossa urna diurna.

Que é poesia, o belo? Não é poesia,
e o que não é poesia não tem fala.
Nem o mistério em si nem velhos nomes
poesia são: coxa, fúria, cabala.

Então, desanimamos. Adeus, tudo!
A mala pronta, o corpo desprendido,
resta a alegria de estar só, e mudo.

De que se formam nossos poemas? Onde?
Que sono envenenado lhes responde,
se o poeta é um ressentido, e o mais são nuvens?





CANTO ESPONJOSO

Bella
esta mañana sin carencia de mito,
y miel sorbida sin blasfemia.

Bella
esta mañana u otra posible,
esta vida u otra invención,
sin, en la sombra, fantasmas.

Humedad de arena se adhiere al pie.
Engullo el mar, que me engulle.
Valvas, curvos pensamientos, matices de la luz
azul
              completa
sobre formas construidas.

Bello
el pasaje del cuerpo, su fusión
en el cuerpo general del mundo.

Deseo de cantar. Mas tan absoluto
que me callo, repleto.




BRINDIS EN EL BANQUETE DE LAS MUSAS

Poesía, marullo y náusea,
poesía, canción suicida,
poesía, que recomienzas
de otro mundo, en otra vida.

Nos dejaste más hambrientos,
poesía, comida extraña,
si ningún pan te equivale:
la mosca deglute la araña.

Poesía, sobre los principios
y los vagos dones del universo:
en tu regazo incestuoso,
el bello cáncer del verso.

Azul, en llama, el telurio
reintegra la esencia del poeta,
y lo que está perdido se salva
Poesía, muerte secreta.



CONCLUSIÓN

Los impactos del amor no son poesía
(intentaron ser: aspiración nocturna).
La memoria infantil y el otoño pobre
se vacían en el verso de nuestra urna diurna.

Qué es poesía, ¿lo bello? No es poesía,
y lo que no es poesía no tiene habla.
Ni el misterio en sí ni viejos nombres
poesía son: muslo, furia, cábala.

Entonces, nos desanimamos. ¡Adiós, todo!
La maleta lista, el cuerpo desprendido,
resta la alegría de estar solo, y mudo.

¿De qué se forman nuestros poemas? ¿Dónde?
¿Qué sueño envenenado les responde,
si el poeta es un resentido, y lo demás son nubes?




*Traducción de Luis Enrique Forero.






Nacido en Bogotá, Colombia, en los albores de la edad del Discman, buscó asilo en España a principios de este siglo, debido a dos principales factores: la inminente vulneración de su integridad física y, sobre todo, el amor por la dieta mediterránea. Actualmente combina el cultivo de la Literatura de manera activa y pasiva (recita y publica cuentos allí donde se lo permitan -con o sin aplauso-) con los estudios universitarios de Filología y la publicación de crítica literaria y entrevistas a diversas personalidades del ámbito cultural, además de su creciente entusiasmo hacia la floricultura. Tras su paso por la Fundación Antonio Gala para Jóvenes Creadores, Luis E. Forero ha desarrollado una novela que, según fuentes cercanas, parece una pelea a puñetazos entre El hombre sin atributos y La conjura de los necios.


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