jueves, 25 de junio de 2015

LEIGH STEIN





The Dream of a Common Language


after Adrienne Rich



On Wednesdays I take the train past Yankee Stadium,
to a place where it is never a given that I speak the language,
to a place where graffiti covers the mural they painted to hide
the graffiti, to a place where the children call me Miss Miss
Miss Miss Miss
and I find in one of their poems, a self-portrait,
the line I wish I was rish. The dream of a common language

is the language of one million dollars, of basketball, of plátanos.
Are the kids black? my boyfriend wants to know. Dominican.
It’s different. When asked to write down a question
they wish they could ask their mom or dad, one boy writes,
Paper or plastic? A girl in the back of the class wants to know
Why don’t I have lycene, translating the sound of the color

of my skin into her own language. The best poet
in sixth grade is the girl who is this year repeating
sixth grade. When I tell her teacher of her talent
she says, At least now we know she’s good
at something.
To speak their language, I study
the attendance list, practice the cadence of their names.

Yesterday I presented a black and white portrait of a black man,
his bald head turned away from us, a spotted moth resting
on one shoulder. I told them this is a man serving a life
sentence in Louisiana. Is this art? Without hesitation,
one girl said no, why would anybody
want to take a picture
of that.






El sueño de un idioma común


después de Adrienne Rich


Los miércoles tomo el tren pasado el Yankee Stadium,
hacia un lugar donde nunca es un regalo que pueda hablar el idioma,
hacia un lugar donde el graffiti cubre el mural que pintaron para ocultar
el graffiti, hacia un lugar donde los niños me llaman señorita señorita
señorita señorita señorita y me encuentro en uno de sus poemas, un autorretrato,
el verso me gustaría ser rico. El sueño de un lenguaje común

es el lenguaje de un millón de dólares, de baloncesto, de bananas.
¿Son negros los niños? Mi novio quiere saberlo. Dominicanos.
Es diferente. Cuando les pedí que escribieran una pregunta
que les gustaría preguntar a su mamá o papá, un niño escribe,
¿Papel o plástico? Una muchacha a l fondo de la clase quiere saber
¿Por qué no tengo lycene, traduciendo el sonido del color

de mi piel en su propio idioma. La mejor poeta
de sexto curso es la chica que es este año repite
sexto curso. Cuando le hablo a la maestra de su talento
ella dice, por lo menos ahora sabemos que es buena
en algo. Para hablar su idioma, estudio
la lista de asistencia, practico la cadencia de sus nombres.

Ayer presenté un retrato en blanco y negro de un hombre negro,
su calva se alejó de nosotros, una polillas moteada descansa
en un hombro. Les dije que es un hombre que cumple cadena
perpetua en Louisiana. ¿Es esto arte? Sin dudarlo,
una niña dijo que no, porque nadie
desea fotografiar

eso


*Traducción de Ana Gorría.



Leigh Stein es el autora de Dispatch from the Future (Melville House, 2012). Es profesora de poesía en las escuelas públicas de la Ciudad de Nueva York y vive en Brooklyn. Pincha aquí para conocer más sobre la autora.


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