miércoles, 24 de febrero de 2016

CHARLES SIMIC


CHARLES SIMIC (Belgrado, 1938)


Evening

The snail gives off stillness.
The weed is blessed.
At the end of a long day
The man finds joy, the water peace.

Let all be simple. Let all stand still
Without a final direction.
That which brings you into the world
To take you away at death
Is one and the same;
The shadow long and pointy
Is its church.
At night some understand what the grass says.
The grass knows a word or two.
It is not much. It repeats the same word
Again and again, but not too loudly . . .
The grass is certain of tomorrow.


Anochecer

El caracol emana quietud.
La hierba es bendecida.
Al final de un largo día
El hombre encuentra gozo; el agua, calma.

Que sea simple, todo. Que todo permanezca
Sin dirección final.
Aquello que te trajo al mundo
Para alejarte de la muerte
Es uno y lo mismo;
La sombra larga y puntiaguda
Es su iglesia.
De noche algunos entienden lo que dice la hierba.
La hierba sabe una o dos palabras.
No tantas. Repite la misma palabra
Una vez y otra, pero no muy fuerte…
La hierba está segura del mañana.



***********


My Shoes

Shoes, secret face of my inner life:
Two gaping toothless mouths,
Two partly decomposed animal skins
Smelling of mice-nests.

My brother and sister who died at birth
Continuing their existence in you,
Guiding my life
Toward their incomprehensible innocence.

What use are books to me
When in you it is possible to read
The Gospel of my life on earth
And still beyond, of things to come?

I want to proclaim the religion
I have devised for your perfect humility
And the strange church I am building
With you as the altar.

Ascetic and maternal, you endure:
Kin to oxen, to Saints, to condemned men,
With your mute patience, forming
The only true likeness of myself.



Mis zapatos

Zapatos, rostro secreto de mi vida interior
dos bocas sin dientes muy abiertas,
Dos pieles de animales parcialmente descompuestas
olor a nido de ratones.

Mi hermano y hermana que murieron al nacer
continúan en ti su existencia,
y guían mi vida
hacia sus inocencias incomprensibles.

¿Para qué quiero los libros
cuando leer en ti es posible
el Evangelio de mi vida en la tierra
y aún más allá, de cosas por venir?

Quiero proclamar la religión
que he concebido de su perfecta humildad
y la extraña iglesia que construyo
con ustedes de altar.

Maternales y ascéticos, ustedes duran:
parientes de bueyes, de santos, de hombres condenados
con su muda paciencia, forman
la verdadera igualdad de mí mismo.




*Traducción de René Higuera.



CHARLES SIMIC (Belgrado, 1938) 
Trasladado a Chicago en 1954, se licenció en la Universidad de Nueva York. Es profesor emérito de Inglés y escritura creativa en la Universidad de New Hampshire, donde reside. Publicó sus primeros poemas en 1959 y en 1966 recibió su grado de Bachelor en la Universidad de Nueva York. Desde 1967, lleva publicados más de una veintena de poemarios. Es Canciller de la Academia de Poetas Estadounidenses y ha recibido numerosos premios (Fundación Guggenheim, Fundación MacArthur y National Endowment for the Arts). 


RENÉ HIGUERA (Los Mochis, 1982)
Poeta y  traductor, es autor de los libros de poesía La sagrada rutina (2013), Ligera (2012), Pálida (2010) y Circe (2007). Escribió la obra de teatro Ordinario (incluida en el libro Renovigo: piezas teatrales. Palabras del Humaya, 2008). Aparece en la antología Permanencia del Relámpago (2008) y fue antólogo de la colección de poesía inédita mochitense Canto a la sombra del venado muerto (2012).




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