miércoles, 4 de mayo de 2016

KIM ADDONIZIO (II)





Kim Addonizio
(Whasington, 1954)












BLUES FOR DANTE ALIGUIERI


Without hope we live on in desire...
INFERNO IV


Our room was too small, the sheets scratchy and hot--
Our room was a kind of hell, we thought,
 and killed a half-liter of Drambuie we'd bought.

 We walked over the Arno and back across.
 We walked all day, and in the evening, lost,
 argued and wandered in circles. At last

 we found our hotel. The next day we left for Rome.
 We found the Intercontinental, and a church full of bones,
 and ate takeout Chinese in our suite, alone.

It wasn't a great journey, only a side trip.
It wasn´t love for eternity, or any such crap;
It was just something that happened.

We packed suitcases, returned the rental car,
We packet souvenirs, and repaired to the airport bar
And talked about pornography, and movie stars.



MUSE


When I walk in,
men buy me drinks before I even reach the bar.

They fall in love with me after one night,
even if we never touch.

I tell you I’ve got this shit down to a science.

They sweat with my memory,
alone in cheap rooms they listen

to moans through the wall
and wonder if that’s me,

letting out a scream as the train whines by.

But I’m already two states away, lying with a boy
I let drink rain from the pulse at my throat.

No one leaves me, I’m the one that chooses.
I show up like money on the sidewalk.

Listen, baby. Those are my high heels dangling from the
    phone wire.

I’m the crow flapping down,
that’s my back slip

you catch sight of when the pain
twists into you so deep

you have to close your eyes and weep like a goddamned
    woman.


BLUES PARA DANTE ALIGHIERI


Sin esperanza, vivimos llenos de deseo.
INFIERNO, IV


Nuestra habitación era demasiado pequeña, las sábanas rugosas y calientes,
nuestra habitación era algo parecido al infierno, pensamos,
y acabamos con medio litro de Drambuie que habíamos comprado.

Caminamos sobre el Arno y regresamos, caminamos todo el día,
y por la tarde, perdidos, enfadados y divagando. Al final
encontramos el hotel. Al día siguiente partimos hacia Roma.
Encontramos el Intercontinental, y una iglesia repleta de huesos,
y comimos comida China en la habitación, solos.

No fue un viaje excelente, quizá todo lo contrario.
No fue amor eterno, mas bien algo parecido a la mierda.
Fue sólo algo que pasó.

Hicimos las maletas, devolvimos el coche de alquiler,
guardamos los recuerdos y llegamos al bar del aeropuerto
y hablamos de pornografia y estrellas de cine.



MUSA

Cuando entro,
los hombres me pagan las copas antes aún de que llegue a la barra,

ellos se enamoran de mi después de la primera noche
aunque ni siquiera nos toquemos,

y te digo que lo he conseguido con mis habilidades.

Sufren recordándome,
a solas en habitaciones baratas

oyen gemir detrás de la pared
preguntándose si soy yo,

dejando escapar un grito nacido por el llanto.

Pero yo ya estoy dos estados más allá acostada con otro.
Doy de beber lluvia al ritmo de mi garganta,

nadie me abandona, soy la primera que escojo,
me muestro como monedas en la acera.

Escucha, nena, estos son mis tacones altos colgados
del cable del teléfono.

Soy el cuervo volando raso,
este es mi momento,

el que atisbas cuando el dolor
Se retuerce dentro de ti tan hondamente

Que tienes que cerrar los ojos y llorar como una puta.




                     *Traducción de Javier Lorenzo Candel.


No hay comentarios:

Publicar un comentario